viernes, 29 de julio de 2016

El efecto Noozhoh

¿Cómo es el verdadero aficionado a las carreras de caballos?. Si nos fijamos en la afición que tenemos en España, nos daremos cuenta que hay mucha variedad.

Para mi, el auténtico aficionado es aquel que no olvida. Es aquel para el que el pura sangre es la máxima expresión de la belleza. Es quien ama a sus caballos y los recuerda siempre, aunque pasen los años.



En un deporte como este, en general, minoritario... yo soy partidaria de los caballos mediáticos... porque son los que atraen al público, los que llenan los hipódromos.

En mi visita al hipódromo de La Zarzuela, pude comprobar eso. Durante las carreras, el aficionado se mueve por el hipódromo, se acerca a echar un vistazo al paddock, luego hace alguna apuesta, se toma algo, se acerca a la pista cuando la carrera le interesa, o la ve desde la pantalla con una cervecita,....

Pero cuando Noozhoh Canarias llegó al paddock... el hipódromo entero estaba allí! cuando salió a pista, el hipódromo entero lo observaba... y cuando ganó, el hipódromo entero lo aclamó!.

Estoy lejos de la península, lejos del ambiente de Madrid y de San Sebastián... pero no estoy ciega! veo, y sobre todo, leo, los problemas que se avecinan. Leo como se tiran piedras unos a otros, en lugar de remar todos juntos en la misma dirección.
Vivimos un año sin carreras en Madrid... y tal vez me equivoque, pero yo veo que nos dirigimos hacia lo mismo... es que no hemos aprendido nada?. Ojalá mi percepción, desde tan lejos, sea errónea... pero yo veo a La Zarzuela volviendo a cerrar sus puertas.
En San Sebastián confío... porque ya demostraron que los norteños están hechos de otra pasta!!!

Por esto, tampoco entiendo las críticas a Noozhoh... que le pasa a la afición? es que algunos tienen un transtorno bipolar?
Antes de correr el caballo, todo son alabanzas!, Noozhoh daba prestigio a San Sebastián por el simple hecho de pisar su pista... y después? sólo los de siempre nos mantenemos firmes en nuestro amor al caballo... porque el resto muy rápido se llena la boca de mierda... y un caballo que pasaba desapercibido y que le gana a Noozhoh, de repente, lo proclaman rey.

OJO! No estoy criticando que proclamen rey a un buen caballo... pero no se dan cuenta de que ese es el EFECTO NOOZHOH???!!!!... cualquier caballo que le gana, automáticamente es laureado. El efecto Noozhoh llena los hipódromos de España. El efecto Noozhoh ha unido a la afición española, como hacía mucho que no sucedía... al menos desde que yo soy aficionada!



Noozhoh gana, Noozhoh pierde... pero es el Rey! El mejor caballo español de la historia? para algunos si, para otros no... Lo que está claro es que gane o pierda, nos ha ganado a todos... aunque la envidia no deje a algunos reconocerlo.

Ojalá en algunos años, el recuerdo del hipódromo de La Zarzuela lleno gracias a Noozhoh, no sea sólo un recuerdo... siga siendo una realidad, con otros caballos, que nos enamoren igual, que nos unan como una sóla piña, sin envidias, sin tanta pero taaaanta tontería....